¿Recuerdas aquellos pequeños platos decorativos que colgaban de la pared en casa de la abuela o decoraban la vitrina sobre soportes de cristal? Solían representar gatitos, molinos de viento en Holanda o escenas de la antigua vida rural.
Siempre me pareció un poco espeluznante. No tan espeluznante como las muñecas con cabeza de porcelana, pero espeluznante. No se te permitía jugar con ella ni comer de ella, sólo ponerte delante y pensar en ella. Para mí, como persona práctica y amante de la porcelana multifuncional, era difícil de entender. Pero todos estos motivos tenían algo en común. Eran nostálgicos.

Recordaban algo a la persona que las colgaba en la pared. De días de infancia olvidados hace mucho tiempo, de la naturaleza tal como era antaño… todas las cosas que algún día podríamos contar a nuestros nietos. Por qué no poner en placas nuestras numerosas centrales nucleares alemanas, pensaron el arquitecto y diseñador Andree Weissert y su socia Mia Grau.
Y dónde demonios vamos a encontrar a alguien que lo haga por nosotros, debieron de pensar.
Después de todo, la energía nuclear es un tema delicado, ¿no es algo sobre lo que adoptas una postura personal con una producción como ésta?
No, decimos y lo hacemos posible. «En Reichenbach… producimos mucho para artistas y diseñadores y estamos abiertos a colaboraciones con diseñadores y mentes creativas. La fábrica vive de la porcelana utilitaria y tiene un gran archivo de moldes, también una forma de memoria cultural. Pero Reichenbach también utiliza el nicho de las pequeñas series. Tuvimos una suerte increíble porque entendieron nuestra idea». Andree Weissert elogia los inicios de nuestra colaboración en una entrevista(ENTREVISTA: «Fue una idea loca clásica» – moderneREGIONAL (moderne-regional.de).




Precisamente PORQUE ya se han cerrado todas nuestras centrales nucleares -puedes pensar personalmente lo que quieras sobre su finalidad-, son un bien nostálgico de nuestro país. Nos suministraron electricidad durante años. Así que, ¿por qué no poner un recuerdo como éste en tu estantería o mesa de café con un brillo en los ojos? Puedes echar un vistazo más de cerca a estas golosinas y pedirlas en www.atomteller.de. Ya puedo ver mi café humeante junto a un bonito plato atómico: ya no me da miedo.



